Este taller se iba a hacer el sábado 24 de julio.
Digo iba pues no se hizo. ¿Qué pasó? En total siete personas diferentes
participaron en los dos talleres – seis en cada sesión (lo que significa que
para la segunda sesión se bajó una personas y subió otra). Cuando terminamos el
segundo taller, hubo un deseo claramente expresado de que se hiciera el tercer
taller y que incluso durara más que la hora y media programada. No obstante, el
día antes del tercer taller, solamente había dos personas confirmadas –una de
ellas la que escribe. Me comuniqué con
la otra persona y cuando supo que era prácticamente la única, acordamos
postergarlo. ¿Y qué pasó? ¿Por qué no se pudieron comprometer las otras
personas? Entre trabajo, vacaciones de invierno, viajes, no pudieron acudir.
Todas avisaron con bastante anticipación y noté una genuina preocupación por
parte de ellas por no atender. Y de hecho, no me preocupa mayormente. Siento en
mis huesos que no es falta de interés, ni nada parecido. La gente tiene que
trabajar. Tiene que viajar. Tiene que estar con sus familias. Además, en los
otros dos talleres se generó un diálogo tan rico, tan cálido y productivo que
creo que todas vamos a querer cerrar este pequeño ciclo con un tercer encuentro
a realizarse pronto.
Lo que he escrito acá no es nada grandioso ni tan
interesante, pero siento que es importante que las integrantes del taller y las
personas que han participado en realizar el taller –y cualquier otra persona
interesada—sepan por qué no se hizo el taller y que quede claro clarísimo que
no fue por falta de interés o por decisiones arbitrarias nacidas de lugares desconocidos.
En tanto, Micaela Damicelli, la psicóloga que nos
está apoyando compartiendo algunas ideas para fomentar la comunicación y la lectura,
ha creado paneles interactivos para tres de las integrantes del taller. Cuando
estén en sus manos los fotografiaremos con sus nuevas dueñas. ¿Algo más? Sí –
hasta la fecha han sido puras mujeres las que han acudido al taller.
Interesante. ¿Es un esfuerzo hacer esto? Sí. Creo que uno de los recursos más
escasos que tenemos es el tiempo! Y dedicar un sábado en la mañana a sentarnos
en círculo para conversar y aprender juntas no es poca cosa! Aun así, apuesto a
que nos vemos pronto para terminar esta parte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario